Sánchez Monge: "Hay que incluir cambios para poder valorar bien todas las discapacidades"

"Una persona con enfermedad mental puede comer sola, sí, pero a lo mejor lo hace compulsivamente", dice sobre el baremo fijado en la ley

José María Sánchez Monge

"Una persona con enfermedad mental no tiene problemas para vestirse, ni para salir y entrar. Lo puede hacer sin problema, pero a lo mejor no lo hace adecuadamente. ¿Sabe comer? Sí, pero quizá lo haga de modo compulsivo, o coma más de la cuenta". José María Sánchez Monge, presidente de la Confederación Española de Agrupaciones de Familiares y Personas con Enfermedad Mental (Feafes), se refiere al desajuste que existe entre los criterios de evaluación del grado de dependencia recogidos por la Ley de Promoción de la Autonomía Personal y la realidad de las personas con enfermedad mental o en situación de discapacidad psíquica.

La introducción de correcciones en el baremo de la legislación es uno de los temas fundamentales que ayer abordaron en Santiago de Compostela las distintas asociaciones nacionales vinculadas a Feafes, una entidad que representa a más de 41.000 familias españolas.

Los portavoces de la enfermedad mental estuvieron en la fase de redacción para introducir en la valoración del nivel de dependencia algunos factores que permitiesen una aproximación a las particularidades de la discapacidad psíquica. Pero, dice Sánchez Monge, "siguen estando cosas pendientes".

Feafes participa en el trabajo de revisión de los criterios aplicables a cada tipo de discapacidad que está centralizando el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (Cermi), para negociar puntualmente revisiones de la ley. "Hay que introducir cambios para poder valorar adecuadamente a cada una de las discapacidades. Hay que atender a las particularidades de cada una y no limitarnos a unos aspectos generales, motóricos, físicos, o sólo aplicables a personas por lo general mayores", apunta Sánchez Monge. En el caso de la enfermedad mental, añade, "se puede aprovechar el baremo, pero hay que empezar a atender a las cualidades y no a las cantidades">.

Discriminación positiva

La enfermedad mental, advierte, es una discapacidad dentro de la discapacidad. La tasa de desempleo aventaja a la media del colectivo discapacitado y los prejuicios siguen obstaculizando el acceso al mercado laboral y a una vida normalizada. En este escenario, con un reducido 5 por ciento de personas con empleo regular y un alto porcentaje de jóvenes que vieron interrumpida su etapa formativa, Feafes reivindica una cuota específica dentro de la reservada para las personas con diversidad funcional en las convocatorias de empleo.

R. Lizcano. Santiago, 10/05/2009. FUENTE: ElCorreoGallego.es

Informe SOLCOM 2011

  • Logotipo del Foro de Vida Independiente y Divertad, clic para acceder a la web [Abrirá una nueva ventana]
  • Logotipo de la Asociación SOLCOM, clic para acceder a la web [Abrirá una nueva ventana]
  • Logotipo de la Organización de las Naciones Unidas, clic para acceder a la web [Abrirá una nueva ventana]
  • Logotipo del 60 aniversario de la Declaración de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas, clic para acceder a la web [Abrirá una nueva ventana]