DHY! es una herramienta para el seguimiento del respeto a los Derechos de las Personas con diversidad funcional y el cumplimiento de la aplicación de la Convención de las Naciones Unidas.

Consideraciones sobre el artículo “Caso Echenique: así trabajan a cinco euros la hora asistentes que sí tienen contrato” publica

Persona en silla de ruedas acompañada por su asistente personal

La irrupción de políticos con diversidad funcional en posiciones de mucha visibilidad está sacando a la luz muchas de las situaciones, problemas, conflictos que las personas con diversidad funcional enfrentamos cada día. La situación de Pablo Echenique y la asistencia personal que necesita lleva siendo, desde hace un tiempo, un ejemplo de esto.

Como cada vez que aparece un concepto “nuevo” (y las comillas vienen porque la Asistencia Personal no lo es, sólo como ejemplo: la Oficina de Vida Independiente de la Comunidad de Madrid lleva 10 años funcionando) surgen confusiones e inexactitudes. Así, he leído estos días como se mezclan conceptos como asistencia personal, cuidador, asistencia domiciliaria, asistencia social e, incluso, asistencia funcional.

La brigada del folio

Fotografía de Salvador Dalí

No utilizo con mucha frecuencia el transporte público de mi ciudad. En ocasiones me ha dejado en la estacada y prefiero evitarlo tanto como puedo. Sin embargo, hace pocos días, y no sé si por casualidad o no, subí con la ayuda de mi asistente personal al autobús de línea. Por suerte o por el buen hacer de la empresa, la rampa de ascenso y descenso se desplegó con normalidad y yo no tuve problemas para subir al vehículo. Después de efectuar alguna maniobra más o menos compleja con mi sofá, me coloqué en el lugar reservado a quienes vamos en silla de ruedas. (Un breve inciso: parece que la accesibilidad a un vehículo o edificio viene dada por tener o no tener una rampa. Tengo que decir que esto no es en absoluto cierto. He sido testigo, y a veces víctima de lugares que tienen rampas con desniveles imposibles, simulacros de rampas que no llegan al suelo, o lugares con rampa pero demasiado estrechos para que yo entrara. Estos amagos de acceso son deprimentes, muy deprimentes). Pero volviendo a la jornada en la que ¡albricias! viajé en el autobús, se sucedieron las paradas en el camino, con la pequeña anécdota de que en una esperaba una pareja de presuntos viajeros con silla de ruedas, y en otra había un señor con silla de ruedas totalmente equipado para montarse y realizar su trayecto. ¡Horror de horrores! Sin duda, un trío de descerebrados.

El tiempo de la vida

Es el tiempo el tesoro más preciado que tenemos. No hay nada más grande que compartir ese tiempo de la vida.

El Conejo Blanco de John Tenniel en Alicia en el País de la Maravillas

Intereses contrapuestos a la inclusión

Mujer amordazada

Nadie duda de que hacer un negocio con el propósito de ganar dinero es lícito. La cosa se tuerce un poquitín cuando el objeto de negocio son seres humanos. A este respecto la Consejera de igualdad de Andalucía, María José Sánchez Rubio, que antes que fraile fue cocinera, es decir que antes de consejera ya fue diputada en las Cortes Generales cuando se fraguaba la Ley de Dependencia, habla de que existen numerosos intereses en contra de la implantación efectiva de un sistema digno de asistencia personal y que, debido a ellos, la asistencia personal tendrá que seguir subsistiendo mediante el sistema de subvenciones que lleva en boga en Andalucía desde hace años. Así florecen nuevas instalaciones y centros residenciales.

Contradicciones ruinosas

Sobre la leyenda ''es que ustedes son una plaga' multitud de cazadores amenazan a unas pocas focas

En ocasiones he intentado aclarar los motivos por los que apoyos tales como la asistencia personal digna y suficiente o un sistema educativo totalmente inclusivo para todos los alumnos existían y existen en otros países (principalmente nórdicos, pero no exclusivamente), pero no en el nuestro. Y he meditado sobre las razones. Cuando me he atrevido a formularle esa cuestión a otras personas, la respuesta más frecuente es que esos países se pueden permitir conceder semejantes ayudas, cumplir tales o cuales obligaciones contraídas en tratados internacionales de obligado cumplimiento (al menos aquí) y mantener dichos sistemas porque hablamos de naciones económicamente ricas y con condiciones demográficas, migratorias y culturales distintas y más favorables a las nuestras.

La paz de los lagartos

Un lagarto visita mi casa

¡Volved a vuestra casa
bajo el pueblo de grillos!
¡Buenas noches, amigo
Don Lagarto!

Ya está el campo sin gente,
los montes apagados
y el camino desierto;
solo de cuando en cuando
canta un cuco en la umbría
de los álamos.

El lagarto viejo (1920). Libro de poemas, Federico García Lorca.

A J.V.F., in Memoriam.

Opresión en la residencia

Adulto regañando a gritos a un niño

En uno de esos documentos que de vez en cuando publica la ONU y que tanto incomodan a los aludidos se dice en su párrafo 21:

Aunque el internamiento puede variar de un contexto a otro, hay ciertos elementos comunes que lo definen: el aislamiento y la segregación de la vida comunitaria; la falta de control sobre decisiones que afectan a la vida cotidiana; la rigidez de la rutina, sin tener en cuenta preferencias o necesidades personales; la realización de actividades idénticas en el mismo lugar organizadas para un grupo de personas bajo una autoridad central; un enfoque paternalista en la prestación de servicios; la supervisión de los sistemas de vida sin consentimiento; y el número desproporcionado de personas con discapacidad que viven en el mismo entorno. Así pues, el internamiento no solo tiene que ver con vivir en un entorno determinado; es, sobre todo, la pérdida de control como consecuencia de la imposición de un sistema de vida determinado.

Aquí tienen una larga ristra de razones por las que la ONU considera que las residencias no son buenas sin importar el lugar donde se ubiquen ni el tamaño que tengan.

¿Y si paso de la ley, qué?

Fachada del Ayuntamiento de Málaga

El tema del acceso al transporte público urbano e interurbano en nuestro país es tan malo o peor que el de la accesibilidad a las calles, comercios, viviendas privadas, edificios oficiales públicos, y bienes y servicios de todo tipo. Sin embargo, hay que detenerse a analizar este aspecto por lo mucho que nos afecta a quienes funcionamos de forma diferente y somos discriminados por ello. De hecho, hay que recordar que el uso y disfrute de los medios de transporte terrestre, marítimo y aéreo ha supuesto y supone un auténtico caballo de batalla sin resolver cuya mejora redundaría en nuestro beneficio y en el de todo el mundo.

Intolerancia en la cultura

Puerto de Málaga

En el día de los museos se me pone en una disyuntiva ante la variedad de instalaciones culturales existentes en Málaga. Casi es obligatorio que acuda a un recinto cultural. Que si tengo que ver el Museo Ruso, que si es mejor ir al Thyssen, que hay una exposición muy chula en el Centro de Arte Contemporáneo, que no me puedo perder una visita al Centro Pompidou, y otros comentarios que me colocan en un verdadero brete. Finalmente, debido a recientes experiencias, decido quedarme en casa.

Lo que pudo ser y no fue

Hospital San Juan de Dios, Jaén

El día 4 de mayo del presente año acudí, como usuario de asistencia personal desde los inicios de la Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia a Jaén. Allí debía hablar sobre mi experiencia antes y después de ejercer mi derecho a recibir la prestación económica de asistencia personal.

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